Anoche, la Asociación de Empresas de Teatro de Cataluña (Adetca) Y TV3 ofrecieron la gala Cataluña levanta el telón, El disparo de salida de la temporada teatral catalana. Guillem Albà fue el conductor del espectáculo, que también incluyó, por primera vez, los Premios Cataluña de Teatro. Oriol Puig Taulé fue el Teatro Coliseum y nos hace su crónica de la noche.

La Orquesta Marabunta y Guillem Albà en un momento de la gala ‘Cataluña levanta el telón’. | ACN.

Es bien sabido que, en la mayoría de cosas de la vida, los preliminares son esenciales. Un buen precalentamiento, ya sea muscular o afectivo, prepara cuerpo y alma por lo que ocurrirá inmediatamente después. No sé qué hicieron ustedes, en la intimidad de sus hogares, pero los espectadores que llenamos el Coliseum anoche fuimos calentados por Guillem Albà y laorquesta Marabunta, Una media hora antes de que comenzara la emisión. Albà ya presentó, hace dos años, la gala Cataluña levanta el telón, Poniendo de acuerdo, oh milagro, espectadores, críticos y tuiteros variados. Adetca (la Asociación de Empresas de Teatro de Cataluña) organiza una gala para vender la temporada teatral: de la primera Barcelona levanta el telón se pasó a una menos centralista Cataluña levanta el telón. Y, afortunadamente, de la retahíla de escenas y números musicales (normalmente, poco y mal ensayados) que pretendían ser una muestra de la temporada que veríamos, se ha pasado a una gala de celebración. Paradójicamente, una gala de teatro sin teatro.

Cataluña levanta el telón es una gala televisiva, y como gala televisiva se debe valorar. Uno de los grandes aciertos de estos últimos tres años, por parte de Adetca, ha sido desestimar completamente el concepto de “gala cartelera” o “gala publirreportaje”, que se limitaba a ser una enumeración de algunos de los estrenos de la temporada , una serie de vídeos hechos con más o menos gracia y muchos números musicales. Se ha optado por una fiesta, una celebración en toda regla. El gag de salir a la calle a preguntar a gente “normal” como debería ser una gala de teatro funcionó por su sencillez y honestidad. La tensión que (aún) provoca ver un payaso como Guillem Albà bajando a platea con un pastel de nata en las manos: puro teatro. los Oscars (Andreu Dalmau) hablando de los géneros teatrales (gesto, títeres, objetos … gracias, Guillermo) o de los tipos de espectadores, aunque con algunos chistes sudados (la performance, Los espectadores que tosen, etc.), terminó funcionando por el encanto de la pareja (con unos breves cameos incluidos del Angelines y el abuelo sin nombre). Una cosa tenemos clara: si en esta gala se habló de los grandes olvidados de las artes escénicas, es decir, de la danza, el circo o el teatro familiar, es gracias al guión deAlicia Serrat, Pau Escribano y el mismo Albà.

Uno de los gags más celebrados, para hacer algo que en Can TV3 no estamos acostumbrados, fue el dedicado a Lluís Pasqual. Después de los títeres de los Farrés Brothers dialogando con Vicky Luengo, Guillem Albà se puso serio y dijo, compungido, que pasaríamos a recordar los compañeros que nos han dejado este año. Sonaron los primeros acordes de Que tengamos suerte, de Lluís Llach, Y apareció en la pantalla, fugazmente, la imagen de Lluís Pasqual. Magistral. Si envidiamos las galas que hacen los yanquis -porque, básicamente, lo hacen todo bien- es también porque no se cortan un pelo a la hora de tratar los temas que afectan a su industria. Intentar pasar de puntillas o directamente ignorar lo que ha sido uno de los grandes temas teatrales de este verano (y espérate) habría sido del todo deshonesto. También fue especialmente celebrado el gag sobre los CDR (Comité de Defensa de las Representaciones), con una gran Vicky Peña (Boina negra oficial de portavoz) y una hilarante Sílvia Bel, En el papel de youtub teatral, millenial y bien semada, dando consejos random en la Peña. Amazing total. Nos encantan las actrices con sentido del humor.

Vamos ahora a los Premios Cataluña de Teatro: Silvia Munt, El Maldà, el Kursaal de Manresa, Daniel Martínez (Presidente de Focus) y el Teatro La Gleva resultaron los ganadores de esta primera edición. El hecho de que los empresarios teatrales se den premios, de hecho, ellos mismos, no deja de resultar un tanto extraño. De acuerdo, hay un jurado externo formado por Marta Clari (ICUB), Nuria Lomas (Diputación de Barcelona), Magda Puyo (Instituto del Teatro), Ángela Domínguez (SGAE), Marta Font (Público) y Marta Cervera (Periodista teatral). Pero, aun así, el hecho de premiar el presidente de Focus, en la primera edición de los premios, es algo menos “poco elegante”, como diría Ricard Salvat. Los gritos que se escucharon mientras Julia Bertran conversaba con Daniel Martínez no fueron de tipo político o reivindicativo, como pudo parecer en un primer momento, sino de unos espectadores del primer piso que se quejaban de que no veían ni oían nada. Cosas del directo.

Al final, y como toca a toda gala, la reivindicación hizo acto de presencia. Un abogado ligeramente esquizofrénico, interpretado por el actor Marc Rius, Entró en escena para controlar si lo que se quería reivindicar era reivindicable. Fue el momento en que se habló del tapón generacional: Guillem Albà hizo un alegato a favor de la renovación en las artes escénicas, ( “No somos ni aspirantes ni jóvenes promesas”), expresando su agradecimiento a las enseñanzas recibidas por parte de las generaciones mayores. “Ha aportado muchas cosas a las artes escénicas de este país, y ha hecho que amamos este trabajo. Hemos aprendido muchas cosas que queremos hacer, y también maneras de hacer que no queremos seguir practicando “. Una cosa está clara: ya no hay marcha atrás. Una serie de mujeres creadoras salieron a escena, y reivindicaron más espacio para la danza (Vero Cendoya), El circo (Leti García), El teatro familiar (Cristina Garcia) O más presencia de mujeres racializadas a nuestros escenarios (Carol Muakuku).

El fin de fiesta fue espectacular: la Balkan Paradise Orchestra suena de maravilla y hace bailar a los muertos (actuarán en La Merced y en la Fira Mediterrània), y como estrellas invitadas aparecieron sol Picó (Y sus puntas rojas) y Manolo García (Que en un primer momento confundimos con Manuel Bustos, El exalcalde socialista y corrupto de Sabadell). Paula Grande puso voz a los últimos acuerdos de la gala, con gran parte de la platea bailando de pie. Música balcánica interpretada en directo y mucho, mucho confeti. ¿Qué más podemos desear? Que las reivindicaciones sentidas durante la gala se empiecen a materializar. Señores de Adetca: gracias por ofrecer el altavoz. Ahora toca ponerse al trabajo.

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