De todos los premios que se entregaron durante la gala de Cataluña levanta el telón, Uno de los más indiscutibles fue el concedido a Daniel Martínez, Presidente del Grupo Focus, que este año ha sido galardonado con el Premio Cataluña de Teatro en la categoría de profesional artístico de trayectoria relevante por “su contribución a la mejora y articulación de las artes escénicas en Cataluña”. Un premio merecido.

Daniel Martínez es de los pocos hombres de teatro que sin ser actor o director han sido verdaderamente importantes para el teatro de este país. Martínez es, en suma, el empresario teatral más importante de España pero es sobre todo un espectador, un hombre que se ha puesto en la piel de la gente que va al teatro y ha sabido oler el talento y también el que el público espera o necesita. Y lo ha hecho con instinto comercial, sí, pero sin renunciar a unos criterios artísticos. Unos criterios que ha definido desde su gusto personal, sus lecturas nocturnas, y una capacidad de empatía que sólo pueden tener los que saben leer y amar a los demás. Un hombre, en definitiva, que se ha preocupado por crear públicos y diversificar la oferta de Focus en cuatro espacios diferenciados (Goya, Romea, La Villarroel y Condal), desde el musical hasta el teatro local emergente o la dramaturgia internacional más rabiosamente contemporánea.

La programación de Focus de este año es una buena muestra de esta mirada abierta. Tiene el musical Fun Home, Que abre la programación del Onyric el Teatro Condal de la mano Daniel Inglés, un esfuerzo para llevar a la normalidad y en catalán un género que demasiado a menudo cuando se importan producciones de Broadway parece que deba hacerse indefectiblemente en castellano . Después tiene la versión deOthello de las Antonietes, Que tras el éxito en La Seca, ahora llega a La Villarroel o La habitación de al lado, de Sarah Ruhl (Con traducción de Joan Sellent), Una de las dramaturgas norteamericanas más interesantes de la última década. Julio Manrique llevará en noviembre esta obra electrizante en La Villarroel con la complicidad de Pol López, Carlota Olcina, Ivan Benet y Alba Florejachs.

Dentro de unos años, quien quiera estudiar los mecanismos de producción el teatro catalán de los últimos cuarenta años deberá estudiar un montón de compañías independientes, como Dagoll Dagom, Tricicle, T de Teatro o La Perla 29, pero también una empresa como Focus, que tarde o temprano será carne de tesis doctoral. Aprovecha para hablar con este hombre, que ha pisado los teatros del país y que ve pasar consejeros y ministros desde hace muchos años, y sabréis el percal.

Por muchos años.

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