Se han dicho muchas cosas de los milicianos antifascistas catalanes que durante las primeras semanas de la Guerra Civil fueron a luchar en los frentes de Aragón, Madrid y Mallorca. Que si héroes entregados a la lucha contra el fascismo, que si voluntarios inexpertos sin estrategia ni financiación. Lejos de esta visión épica y pesimista, Las milicias antifascistas de Cataluña (Eumo Editorial, 2018) es un relato desinteresado y equidistante del envío de columnas de voluntarias y voluntarios en los frentes de batalla y del ambiente político de retaguardia. A partir de fuentes primarias inéditas, el historiador Gonzalo Berger Mulattieri (Barcelona, ​​1977) intenta resolver interrogantes sobre el Ejército Catalán que hasta ahora no tenían respuesta. Su último libro, que, junto con el periodista Xavier Graset, Será presentado el sábado 8 de septiembre en la Catedral de Barcelona con motivo de la Semana del Libro en Catalán, es un tesoro de verdades; las migajas del rastro que dejaron todos aquellos que se fueron a la guerra.

Foro Agustí Centelles

“La guerra es un tema presente en todos los géneros literarios”, escribe la profesora de literatura catalana contemporánea en la UAB Maria Campillo (Alhama de Aragón, 1953). Ahora hace un año editó La Brigada del Vidrio. Crónicas del frente entre 1936 y 1939 (L’Avenç, 2017), una colección de historias que soldados universitarios narraban desde el frente y la retaguardia mientras defendían la república. Sus crónicas periodísticas, reportajes narrativos, dietarios de campaña, anecdotarios o epístolas publicadas en la prensa de la época son testimonio de la crudeza que, tras los cristales de sus gafas, vivieron.

La guerra puede ser narrada desde perspectivas muy variadas, pero las crónicas hechas por los integrantes de la Brigada del Vidrio, en cambio, tienen muchas similitudes y puntos en común. Prácticamente todas ellas dejan de lado el relato épico y las batallas en primera línea y se centran en la descripción de paisajes, en la añoranza de la vida civil y en el recuerdo que los soldados tenían del mundo antes de que fuera interferido por la guerra. “En la ciudad de Teruel, de cara a la tarde, hay calles que no parecen tocados. Nos gusta de pasear con los ojos entornados, imaginando que nos encontramos en una ciudad en paz “, anhelaba un joven Pere Calders a Las Minas de Teruel para la revista de soldados amigo (Abril, 1938).

Gracias a los textos de primera mano que incluye el libro -como el de Pere Calders, Lluís Capdevila, Teresa Pàmies, Guifré y Siegfried Bosch, Avel·lí Artís Tísner o Josep Sol, Entre otros- y otras fuentes documentales, se ha ido tejiendo el relato que hoy conocemos de los combatientes que lucharon por la República. Una realidad que, en el caso de los milicianos catalanes antifascistas, ha llegado distorsionada nuestros días. Por esta razón, Gonzalo Berger, voz sabia y autorizada para hablar de esta etapa de la historia, ha hecho una nueva aproximación para conocer quién controlaba las milicias, como estaban organizadas y financiadas y enderezar falsos mitos.

Mientras que para algunos las milicias eran símbolo de revolución y resistencia contra los militares sublevados, para los demás eran una multitud desorganizada y poco efectiva. Según Berger, en cambio, esta polarización es una visión errónea y simplista. Este libro justamente ofrece una nueva perspectiva, obtenida a partir del estudio de fuentes primarias y documentación de archivo inédita que demuestra que detrás de las columnas que se enviaron a los frentes de combate estaba el Comité Central de Milicias Antifascistas -y posteriormente la Consejería de Defensa de la Generalidad de Cataluña-, formado, financiado y dirigido por el Gobierno de Cataluña y el entramado de organizaciones políticas y sindicales del Frente Popular.

milicias antifascistas

Las dificultades financieras para obtener armamento fueron uno de los principales problemas durante los meses que Cataluña asumió las competencias en defensa de su territorio. En todo momento, Gonzalo Berger remarca el desamparo que recibieron los voluntarios catalanes por parte del Gobierno de la República y, por esta razón, a pesar de las adversidades, las desavenencias políticas e ideológicas en el frente y en la retaguardia y el rechazo machista hacia las milicias femeninas, considera que la función de los milicianos fue muy loable y de vital importancia para contener el ejército sublevado. En contra de la visión popular de las milicias, Berger defiende que “las columnas de milicianos cumplieron de manera muy satisfactoria su papel”, rompe tópicos sobre la poca capacidad ofensiva de los milicianos y redimensiona el papel de las mujeres, los extranjeros (sobre todo franceses) y los militares a las milicias.

Frases cortas y siete capítulos breves, ‘Las milicias antifascistas de Cataluña’ es un libro de historia didáctico, dinámico y comprensible donde el autor imprime y condensa sus conocimientos para revelarnos una parte de la historia que no nos habían contado hasta ahora. No espere, sin embargo, una prosa poética que hable del sufrimiento y la barbarie de la guerra; Vas preparados para digerir toneladas de información, explicadas con el rigor y la credibilidad que aportan los datos. Gonzalo Berger es, al fin y al cabo, un documentalista que ha sido capaz de reordenar y rectificar la historia desde el género ensayístico. Páginas y páginas de anexos con un listado de las 151 columnas de milicianos catalanes que fueron al frente corroboran que para llegar a todas las conclusiones que desvela el libro hay una labor de investigación admirable. Las fuentes documentales consultadas han sido extraídas del Archivo General Militar de Ávila, el Archivo Militar Intermedio de Baleares, el Archivo Montserrat Tarradellas i Macià, el Archivo Nacional de Cataluña, el Archivo Provincial de Maó, Archivo RGASPI, el Centro Documental de la Memoria Histórica, la Biblioteca del Pabellón de la República y el International Institute of Social History.

Después de meses de discrepancias y luchas internas, los últimos compases del estudio se centran en la unificación y conversión de las milicias en el Ejército Popular de Cataluña. Bien sabemos como terminó la Guerra y qué nefastas consecuencias tuvo por el bando republicano. Gracias a la investigación de Gonzalo Berger ahora también conocemos, algo mejor, como empezó y qué papel tuvieron en ella los voluntarios por la libertad que combatieron en los frentes de Aragón, Madrid y Mallorca.

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