Un pobre infeliz te suplica insistentemente por medio dinero de bronce. Un músico callejero intenta sacarte alguna limosna. Algún mercader aprovecha para hacer el mes vendiendo embutidos, mermeladas o cerveza artesana. Todas estas situaciones pasan realmente si uno pasea por Castelló d’Empúries durante el Tierra de Trovadores, Que alargó su viaje por el tiempo hasta ayer, recibiendo más de 45.000 espectadores. El pasado viernes, Nube se zambulló en el bullicio de la urbe y fue partícipe de el esplendor de la capital medieval de Cataluña.

Tierra de Trovadores

Durante la tarde descubrimos los rincones de una Castelló d’Empúries engalonada para la ocasión. Alrededor de la maravillosa basílica de Santa María, El municipio presumía de una 28ª edición del festival, que ha incluido más de doscientas actuaciones, propuestas y eventos. Muchas de estas actividades tuvieron lugar el mismo viernes, y acudimos a él gracias a una invitación del cortejo del conde Ponç Hug IV.

Pero a pesar de que estuviéramos en el siglo XVI, el estómago no es de hierro. Después de una visita enriquecedora por tabernas y mercados del pueblo, el hambre hizo su aparición y por eso, en honor al Ponç Hug IV, los más poderosos del condado celebraron una cena temática con espectáculo. Un banquete donde sólo hay una norma: hay que ir disfrazado para la ocasión. Por una vez, este humilde periodista dejó de ser un plebeyo y entró en la corte noble para poder disfrutar, como el resto de cuatrocientos invitados, de juglares, buen vino, bufones, caballeros, escudilla, y un ambiente de lo más feudal.

Finalmente, un espectáculo de fuego dio paso a la clausura de la velada. El recinto se vació y las familias nobles pudieron continuar el arrebato por las calles y tabernas de la villa. Las calles de Castellón emanaban vida y ganas de fiesta.

turistas disfrazados

Desde la organización, comentan que «este año, se han podido ver muchos grupos de turistas disfrazados con maletas». Esto es una señal inmejorable que el Tierra de Trovadores, después de 28 ediciones, se ha consolidado como una de las fiestas culturales e históricas de referencia. Sus fechas son señaladas, e instan a toda la demarcación a vistar el evento. Y no sólo en la provincia: su fama ha trascendido a otros países y, por ello, extranjeros de todo el mundo hacen coincidir expresamente su paso por la comarca durante estas fechas.

Una de las claves del éxito del Tierra de Trovadores es una ambientación cada vez más rigurosa y realista, Que hace creer al espectador que realmente está paseando por una población de la Edad Media.

Y no sólo de apariencia va la cosa, porque el Tierra de Trovadores invita a vivir una enriquecedora experiencia para toda la familia y para todos los públicos: desde conferencias divulgativas a recreaciones bélicas, pasando por un corretavernes medieval. La programación enmarcada en el festival crece y mejora cada año que pasa.

Isaac Morera, Director artístico del certamen, ha señalado «la mejora en la calidad de los espectáculos, con la presencia de formaciones musicales de referencia como Corvus Corax, O de la compañía Sarruga Producciones, Que se ha encargado de la espectacular show de clausura, o la presencia de reconocidos directores teatrales como Lluís Graells y Martí Torras para ayudar a dirigir el trabajo de las entidades de la ciudad «. Y es que la supervisión histórica por parte de un equipo de expertos se preocupa porque la recreación sea fidedigna en la época a la que se traslada Castelló d’Empúries.

Ahora toca esperar un año más, con el fin de volver atrás quinientos años en el tiempo. Por suerte para nosotros, la espera, siempre, vale pena.

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